martes, 14 de mayo de 2013

Personas.



Hay personas con quien pasamos gran parte de la vida y que no aportan nada. No te iluminan, no te nutren, no te dan impulso ninguno. Puede una dar gracias de que no te destruyan a fuego lento colgándose de tu cuello y chupándote la sangre.

Y después…

Están las que una se cruza, las que apenas conocemos, las que te dicen una palabra, una frase, te conceden un minuto, media hora y cambian el curso de tu vida. No esperabas nada de ellas, apenas les conocías, y llegabas, completamente despreocupada o despreocupado a la cita y sin embargo cuando te despides de ellas, de esas personas asombrosas, descubres que han abierto una puerta dentro de ti, que han activado un paracaídas, iniciando ese movimiento que es el deseo, movimiento que te llevará más allá de ti mismo y te asombrará. Dejarás de ser ridículo para siempre, bailarás sobre la acera lanzando destellos y tus manos rozaran el cielo.


domingo, 12 de mayo de 2013



-¿Y bien? Cuéntame algo sobre tu príncipe azul
*Lo acabo de conocer no hay mucho que contar
-¿No? Esa mirada nunca la había visto en ti. Te veo feliz, brillante…
*¿Pero qué dices?
-A mi no me engañas, soy tu mejor amiga, cuéntame, quiero detalles, lo que cuentan son los detalles
*Pues no sé qué decirte… por un lado me encanta su fuerza y su seguridad y al mismo tiempo me da miedo
-Lo que sientes es único, ocurre una sola vez en la vida y puede que no te vuelva a suceder, sé que esto no va contigo, se que te gusta volar, estar libre, pero esta vez ten paciencia, sino te vas arrepentir. Las cosas que salen bien por si solas, que no hay que hacer nada para que funcionen hay que dejarlas fluir. Es… ese es el momento único en el que todo encaja a la perfección.


domingo, 5 de mayo de 2013



Mi amigo Descartes me trae por la calle de la amargura, pero es bueno para reflexionar:

Todos necesitamos creer en algo, sentir confianza, saber que es posible darlo todo por un proyecto, una empresa, un hombre, una mujer. Entonces nos sentimos fuertes. Hinchamos el pecho y desafiamos al mundo.

Pero si dudamos…

Si dudamos, sentimos miedo. Vacilamos, nos tambaleamos, tropezamos.
Si dudamos, ya no sabemos nada. Ya no estamos seguros de nada.

Y de pronto…

De pronto hay cosas que se vuelven urgentes cuando no deberían serlo.
Pregunta que nunca nos haríamos y nos las hacemos.
Preguntas que, de pronto, agitan los cimientos de nuestra existencia.