jueves, 5 de febrero de 2026

El día que dejé de celebrar mi cumpleaños.

Siempre me he considerado una persona sin más, del montón invisible. Para mis padres siempre he sido mediocre, suficiente alto y bastante decepcionante, les irrita(ba) mi sensibilidad y les sacaba de quicio mi presencia. Nunca hicieron nada especial por mi cumpleaños, lo celebrábamos con la familia más cercana, nunca me invitaban a cumpleaños porque yo no los invitaba y cuando me preguntaban qué me habían regalado la respuesta era siempre la misma: nada. De adolescente todas mis amigas se apuntaban a mis fiestas, empezaban las felicitaciones públicas y tenía bastantes pero a mi nunca me llegó la fiesta sorpresa. Así aprendí a organizarme yo mis propias fiestas, con sus temáticas, decoraciones, música, comida, sitio y alcohol y fueron fiestas de 3 días. Cuando todo eso dio paso a otro ritmo de vida, las felicitaciones en RRSS empezaron a no ser correspondidas y los cumpleaños empezaron a no tener ni pena ni gloria, hasta el día de hoy. Hoy a mis 33 años me duelen los ojos de llorar, de sufrir, de desear tener una foto bonita con mi hija y no tenerla, de esperar un día en el que me quisieran y me mimaran y fuera todo lo contrario, ha sido un día de malas noticias y decepciones, de gritos y reproches. Y así, como el que tras la muerte de su mascota no adquiere otra para ahorrarse el dolor de una pérdida, yo decido no volver a celebrar nada que tenga que ver conmigo, ahorrandome así decepción, dolor y tener que abrazar mientras consuelo a mi niña interior.

jueves, 18 de mayo de 2023

18/05/2023

Hoy hace un año que decidí ser valiente. Elegí serlo, aunque me daba miedo, pero entendí, en algún punto de las muchas noches que pasé en vela, que aquello que veían los ojos de los que me miraban no era ni lo real ni me estaba haciendo (ni me haría) feliz. Emprendí un camino que me parecía sumamente difícil pero que terminó siendo un paseo por los abismos del infierno que en los últimos años no había dejado de crecer en mi pecho. Desde entonces he perdido independencia, tengo menos amigos y menos libertad... y lo cierto es que: decidí ser valiente y me salió, mejor o peor pero me salió. Y desde entonces SOY. Con mis más y mis menos, pero he aprendido que no tenemos porqué ser la versión fuerte de nosotros mismos. Hace un año que decidí ser valiente y decidí que también así tenía que ser la gente que tenga a mi lado, valiente y leal. No infalible. No siempre fuerte. Valiente. Leal. Porque no hay nada más valiente y más leal que saber decir con el corazón en la mano "me he equivocado", "lo siento", "no puedo", "dame otra oportunidad"o "te quiero".

martes, 7 de marzo de 2023

Sueño hecho realidad...

El primero en echarla de menos fue su jefe... que raro que la clínica no estuviera abierta y ella sentada, actualizando la agenda... a los 20 mnt le pareció raro y la llamó pero no le cogió el teléfono "estará más que enferma" pensó, ya que había ido a trabajar más de una vez de empalme... A mediados de la mañana, su novia y compañera de trabajo no le gustó que no hubiera dado señales de vida, entonces contactó con su hermana y ella fue quien dio la voz de alarma en su cada. A todos le sorprendió verla con su traje favorito, maquillada y peinada como si fuese a una boda, con una foto de su perro en una mano, su libro favorito en la otra y reproduciendose en bucle su canción favorita en sus auriculares puesto y una expresión de felicidad enorme en su rostro. Estaba guapa, de las que dan envidia, de esa belleza que relaja las facciones de una persona que ha estado sufriendo durante mucho tiempo y por fin llega su paz. Estaba tan increíblemente guapa y su expresión reflejaba tal felicidad que era imposible que estuviera muerta...